Una muchacha feminista #EVITA102AÑOS

Hoy se cumplen 102 años del nacimiento de la abanderada de les humildes y su legado sigue floreciendo.

Hay muchos debates sobre si Evita era o no era feminista, como si existiese un manual teórico sobre cómo ser una “buena feminista” sin equivocarse; seguramente, este supuesto manual se podría elaborar en la academia, muy lejos de la realidad de las mujeres del pueblo. Muchas fuimos aprendiendo que el conocimiento feminista se construye desde la experiencia y al calor de la discusión, la organización y la alianza con otres. Pero… volvamos a Eva. Lo cierto es que, en los hechos, Evita motorizó de múltiples formas la incorporación de las mujeres a la vida política, lo que para ese contexto histórico era una transformación estructural y una novedad en la vida de las mujeres.

Generalmente, hablamos de la ley de sufragio femenino y del desarrollo de los centros cívicos organizados por mujeres; sin embargo, poco se habla del Partido Peronista Femenino, experiencia inédita y novedosa en el mundo, que motivó a muchas mujeres a correrse de su rol tradicional para participar activamente de la política.

Fue un 26 de Julio de 1949, en una Asamblea del Partido Peronista, cuando Eva anunció la creación del Partido Peronista Femenino (PPF), donde aclaró la autonomía del mismo en relación a la rama masculina y gremial. El PPF no sería la rama femenina del Partido Peronista, era un partido independiente, con sus autoridades propias que sólo respondían a la conducción de Evita. La estructura orgánica del partido y su actividad política era diferente a la lógica de las unidades básicas masculinas; Eva había designado una delegada censista por provincia que debía encargarse de construir la territorialidad del partido, sostener una Unidad Básica Femenina y sumar a subdelegadas a la tarea.

El PPF era exclusivo para mujeres, no estaba permitida la participación de los varones a tal punto que Eva había dado la indicación a las censistas de no elegir como autoridades de las nuevas unidades básicas a las esposas o parientas de los gobernadores, intendentes, ministros o legisladores, para de esa manera impedir la influencia de los dirigentes varones en el PPF. Es interesante destacar que muchas de las Unidades Básicas Femeninas funcionaban en las casas de las mujeres donde sus hijes también participaban de la vida política: a fines de la década del 40, el ámbito doméstico comenzaba a politizarse.

La creciente participación de las mujeres en la vida política durante el primer peronismo se reflejó posteriormente en la reelección de 1951: un noventa por ciento de mujeres acudieron a las urnas, frente al ochenta y seis por ciento de los varones; asimismo las mujeres fueron quienes más votaron la fórmula Perón-Quijano. Y por primera vez en Argentina, ellas integraban también las listas, con un total de 109 legisladoras (nacionales y provinciales) en todo el país. Hubo partidos que no sumaron mujeres a sus listas, como el Radical y el Demócrata. Sí lo hicieron otros partidos como el Comunista y el Socialista; sin embargo, ninguna resultó electa.

A estas primeras legisladoras peronistas mucho le debemos: la reforma de la ley de culto donde se propició la separación de la Iglesia del Estado, la inclusión del divorcio vincular en la Ley 14.394, el Régimen de Trabajo para el Personal de Casas de Familia con la reglamentación de horarios, funciones, sueldos y descansos y en la que se reemplazó la palabra “sirvienta” por “empleada doméstica”. También, se avanzó con la Ley de Abastecimiento y Abaratamiento de Artículos de Primera Necesidad y las reformas a la Ley de Propiedad Intelectual. La Revolución Libertadora derogó la mayoría de estas históricas conquistas.

Recordar a Evita es también poner en valor su propio rol político que condujo a muchas mujeres a ocupar y disputar el espacio político; una lucha que hoy sigue vigente y en eso estamos.

¡EVITA VIVE!

Fuentes

Texto: Florencia Dupont. Socióloga y Militante del Movimiento Evita de Tres de Febrero. Subsecretaria de Políticas de Prevención de la Violencia por Razones de Género en el Municipio de Moreno.

Obra visual: Carla Álvarez. Profesora de artes visuales, artista y mamá. Acompaña niñxs-adolescentes en aulas y espacios de taller -Taller Crisantemo-. Sus imágenes surgen como la necesidad de un grito propio y colectivo.

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