Historia ecológica de la Pampa

Para este artículo nos vamos a basar en un texto de Antonio Brailovsky donde el autor realiza una historiografía de la ecología en iberoamérica (él utiliza este término refiriéndose a las zonas conquistadas por los reinos de España y Portugal). Nos centraremos en la ecorregión pampeana, que es en la que vivimos y donde se encuentra la Isla Verde del Palomar como nosotros la hemos bautizado.

La pampa de los tiempos históricos no se parecía en nada a la actual. En la mayoría de las crónicas históricas coinciden en que la zona que rodeaba al Buenos Aires colonial no tenía campos fértiles, sino que estaba rodeada por un desierto que calificaban como horrible. Este denominado “desierto” era una inmensa llanura de altos pajonales con muy pocos árboles del espinal bordeando los cursos de agua. Claramente esta noción se mantuvo hasta gran parte del siglo XIX, justificando su ocupación y conquistando a los pueblos que lo habitaban. 

Los mismos pajonales y pastizales que se mencionaban son los que se pueden encontrar actualmente en el Área Proyecto de reserva natural Isla Verde. Éstos son muy importantes para la biodiversidad de la zona, debido a que los animales nativos están adaptados a utilizar estas plantas como alimento, refugio, nido, etc. Es todo lo contrario a un desierto. Como dirían compañeres de la Reserva de Laferrere en una linda frase: “El pastizal no es maleza, es belleza”. 

Uno de los fenómenos ecológicos que más modificaron al ecosistema nativo del pastizal fue la introducción de vacas y caballos. Durante la primera fundación de Buenos Aires comandada por Pedro de Mendoza, se escaparon ganados vacunos y equinos que con el correr de los tiempos se reprodujeron y multiplicaron exponencialmente su número. ¿Por qué sucedió esto?

Para las vacas y caballos el paisaje de la pampa era lo más parecido a un paraíso terrenal. Al contrario de otros ecosistemas de planicies, no existían grandes herbívoros en la zona (al menos no tan grandes como ellos). Los ganados vueltos cimarrones ocuparon ese nicho ecológico y con la falta de grandes depredadores prosperaron. Los jaguares en esta zona del país eran escasos y los pumas no tenían el tamaño suficiente para cazarlos, mas fueron cazados indiscriminadamente por los conquistadores. 

Como suele suceder, los depredadores vinieron también importados, los perros que trajeron los españoles y que vivían en las ciudades se escaparon y se volvieron cimarrones. Estos formaron grandes jaurías y se volvieron una amenaza para los viajeros de la época. 

La multiplicación del ganado cimarrón desnudó no solo a la pampa de los grandes pajonales, sino también de los árboles nativos, debido al pisoteo de los mismos. Brailovsky propone una hipótesis al respecto de la disminución de árboles: la expansión de ganados llevó a la repoblación humana de las pampas; esto aumentó la frecuencia de incendios; los ganados existentes pisotearon los retoños surgidos de los mismos. Por otro lado, los pueblos originarios de la zona de características cazadoras-recolectoras, se adaptaron gustosamente a los ganados cimarrones y domesticaron los caballos. Otra consecuencia cultural de la presencia de estos ganados fue el cambio cultural que implicó el caballo y la caza de ganado cimarrón para los querandíes que vivían en la pampa. A la vez, se modificó la relación que tenían estos con los españoles. 

Las fundaciones de ciudades en la colonia

En la época de la colonia, regía una ley que prohibía edificar en terrenos inundables. Para el caso de la Ciudad de Buenos Aires, esto se cumplió en su primera fundación, pero no en la segunda, donde la ciudad se asentó junto al riachuelo. La negligencia del fundador hizo que Buenos Aires se estableciera en la llanura de inundación del río, que quedó demostrado en la primavera de 1536 cuando la iglesia que construyeron fue llevada por la corriente del río.

Una situación similar sucedió con la fundación de la ciudad de Luján, donde la historia oficial dice que la carreta que llevaba la virgen se quedó parada en el barro y no pudo moverse por la voluntad divina, y por lo cual fundaron el santuario en una zona de inundación del río. Algo que hasta el día de hoy se sigue viendo es que la ciudad periódicamente aparte de recibir fieles, recibe inundaciones. 

Se tardó mucho en entender el problema de lotear en zonas inundables. La primera normativa nacional que prohibió efectuar loteos en bajos inundables data del primer gobierno de Perón (a pesar de la cual muchos municipios siguieron loteando). Muchas de las tierras inundables terminan siendo ocupadas por gente con necesidades ambientales, que después de asentarse, sufren las consecuencias de su emplazamiento. Son doblemente desposeídas: de acceso a la tierra y víctimas de la naturaleza.

Actualmente la presión sobre los humedales sigue vigente. Los incendios ocurridos en las zonas naturales de Buenos Aires, Córdoba, Misiones, El Bolsón, en las Islas de Rosario y todo el país, son un síntoma de la búsqueda de sacarle provecho económico a esas zonas. Bajo una concepción casi colonial del siglo XVI, todavía se ve a esas zonas como desiertos productivos, lugares donde no se produce ganancias y tienen que ser aprovechados.

Desde la Organización Isla Verde buscamos generar conciencia de la importancia de estos espacios naturales para la vida por los servicios ecosistémicos que brindan. Cada vez quedan menos ambientes nativos y cada espacio para defender cuenta. En El Palomar tenemos una muestra de cómo eran los paisajes pampeanos antes de la llegada de los españoles y sus ganados. Contamos con un bosque de talar de ribera que muestra la composición que tenían las costas bonaerenses antes. 

Entendemos que los cambios realizados por los humanos en muchas zonas son irreversibles. Pero consideramos que defender los espacios que quedan es indispensable. Conservándolos se puede empezar a pensar en recomponer otros más. 

Texto y fotografías: Isla Verde.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: