Gordofobia y sistema médico: visibilizar la opresión

La gordofobia es el sesgo discriminador y menospreciante que oprime sistemáticamente a las personas gordas. La sociedad en la cual vivimos está regida por la cisheteronorma hegemónica, que en definitiva hace que las personas gordas carguen con un estigma social por poseer un cuerpo disidente. Desafortunadamente, “la estética” marca la ética que se aplica sobre una persona, considerando así que las personas gordas no son merecedoras de pertenecer a los estándares de belleza, aunque sí, en cambio, de ser repudiadas por su peso y forma. Dichos estándares aplican a todo, y la medicina no esta exenta de esto.

El modelo médico hegemónico está regido por la industria de la dieta, la cultura fitness, los medios de comunicación, la publicidad en general, entre otros; existiendo todo un universo al servicio de la patologización de los cuerpos de las personas gordas. Ésta también se basa en métodos de atención pesocentrista, causando así que cada vez más las personas gordas sean vulneradas en las consultas médicas y no quieran concurrir a las mismas.

Si bien es cierto que para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad hoy no están categorizados como enfermedad, sino como factor de riesgo, la sociedad entera sigue poniendo en tela de juicio la salud de las personas gordas, sin tener en cuenta los hábitos y el estilo de vida que lleven. Se las patologiza y encasilla en la categoría de enfermas simplemente por su apariencia física. Emitiendo así violencia hacia un tipo de cuerpo no normativo y, a su vez, negándole algo universal como lo es el acceso a la salud.

Es entonces donde el activismo gorde aparece como primer y más relevante solución para desactivar los efectos de esa violencia que produce la discriminación sobre la gordura; exponiendo y visibilizando el rechazo que experimentan a diario miles de personas gordas, las humillaciones, acoso, incredulidad, diagnósticos erróneos y hasta la negación a ser atendidas. Estos son algunos de los obstáculos a los que les pacientes gordes tienen que enfrentarse al acudir al médico. Esta visibilización activista es la única forma de acabar con el silencio y la impunidad.

Aunque socialmente esta violencia médica no sea reconocida, esto no quiere decir que no exista, pues yo misma he sido su víctima. A lo largo de 5 años, cursando una enfermedad gastrointestinal y saltando de especialista en especialista, me encontré con todo tipo de negligencias, dentro de lo que es conocido como “estigma del peso”. Consecuencia de dosis farmacológicas excesivas, mi cuerpo fue creciendo y con éste, la violencia médica que ejercían para conmigo.

Jamás es fácil hablar de la historia propia, pero es necesario hacerla visible para que la sociedad no se quede con la frase “murió por gorde”. No solo le restaron importancia a la enfermedad que atravesaba, sino también se me negó la asistencia médica, violentando mi integridad y aludiendo al peso que iba adquiriendo mi enfermedad. Y vale la pena aclarar que ninguna enfermedad pertenece a un cuerpo determinado, ya que éstas son producto de múltiples factores, entre ellos, el nivel socioeconómico, la genética, las hormonas, el acceso a la salud, la alimentación, el estilo de vida, el suministro de fármacos, el estrés, la polución, entre otros. Así pues que asociarle a un cuerpo gorde, con solo verlo, un sinfín de enfermedades y al peso, la causa de éstas es ejercer violencia sobre una persona.

No fue hasta que me vi entre la vida y la muerte, que le dieron importancia a mi dolencia. Tener que llegar al límite para que te presten atención no debería ser necesario para nadie. Por eso, hablar de gordofobia es justamente hablar de una sociedad que deshumaniza, humilla, omite, maltrata, ridiculiza, excluye y violenta a las personas por el hecho de tener una corporalidad gorda. Y el visibilizar nuestras dolorosas vivencias es un acto político, a través del cual podemos darle voz a esa opresión que le han impartido a nuestros cuerpos y a esas personas que ya no están para hablar.

Texto: Yesica Reyes. Activista, modelo y enfermera gorda. Ig @yesi_kreyes

Obra visual No puedo esconder mi todo: Cecilia Libre. artista visual, de Loma Hermosa. Se dedica a la pintura collage en fusión con poesía. Coordina talleres de arte, es parte de Mutágenas Artistas Feministas del Conurbano y SAC (Sociedad argentina de Collage)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: