Diario de sangre: “nunca es demasiado temprano para hablar del cuerpo sexuado”

No vamos a continuar asintiendo callades cuando le dicen a una niña que menstruará para convertirse en madre. No vamos a continuar omitiendo la poderosa fisiología integral que nos atraviesa para mantener nuestro cuerpo fuerte y vital; porque la contrapartida de esa realidad es el discurso opresor que nos quiere determinades, sujetades, a pesar del deseo.

Sí, nacemos con un cuerpo sexuado. Sí, ese cuerpo sexuado puede darnos ciertas posibilidades. Todo lo que hagamos con ese cuerpo sexuado y el modo en que elijamos hacerlo debe ocurrir a partir de nuestro deseo y con toda la información en las manos, sin desvíos, para definir qué, cómo, cuándo, y todos los noes que se nos cante, con total libertad.

En el último encuentro del taller Ciclar conscientemente, Florencia, su coordinadora, dijo: “Nunca es demasiado temprano para hablar del cuerpo sexuado”. Ni en las casas, ni en las escuelas, ni en cualquier vínculo adulte-niñe de confianza y respeto, con información clara y cierta. Porque si no, si la charla no sucede, si las preguntas de las niñeces se esquivan o se chamuyan, llegamos a la pubertad o más aún, a la adolescencia, y como generaciones y generaciones podemos atestiguar, nos topamos con los cambios de nuestro cuerpo sexuado con vergüenza, con datos mal vinculados, con la publicidad haciéndonos sentir que estamos mal porque no nos comportamos tan geniales como las modelos que el mercado exprime.

En el taller, vimos incluso algunas publicidades audiovisuales para rastrear esos vidrios rotos con que armamos nuestra educación sexual deficiente. En una de éstas, se mostraban mujeres llevando adelante sus trabajos -en la esfera pública ¡ojo!…atendamos de qué se habla y de qué no- de manera súperheroica “a pesar de estar menstruando”; como si su talento, capacidad de acción y empoderamiento tuviesen que ver con una toallita higiénica contaminante bien puesta entre las piernas. Y no con todos los caminos que esas mujeres ficcionales -pero que tienen su correlato en todas las que trabajamos para mover este mundo, casi invisibles- allanaron con lo que ellas verdaderamente son y se esfuerzan en hacer. Otra de las publicidades estaba protagonizada por adolescentes con shortcitos, trepadas de trapecios cabeza abajo, para demostrar que no chorreaban sangre ni en esa postura gracias, de nuevo, a las toallitas. Y en el taller pensábamos, qué bien poder decidir ponerte alto minishort mientras mentruás, pero qué falso es mostrarlo con esa liviandad cuando sabemos que no es lo que mejor nos suele sentar en días de sangrado. Me gustaría que la publicidad empatice con nosotres, cuerpas úteroportantes, –hay algunos casos en que intentaron hacerlo mejor, con esa estrategia tan capitalista de cooptar el contradiscurso, claro, para seguir vendiendo- diciendo menos, estigmatizando menos, dejando de implantar modelos de mentiras que nos excluyen a casi todas las personas de su ideal.

Gestionar nuestra salud menstrual no es cuestión de publicistas, no vamos a mentirnos, pero expliquemos a les niñes y jóvenes cercanes cómo deconstruir esos mensajes zonzos, porque ya sabemos dónde calaron en nosotres: siempre no encajar, siempre sentir que fallamos, siempre creer que el paradigma correcto es el que no entiendo, donde no llego, donde voy a cuadrar si hago lo que me imponen. Y no. Ya no.

ESI

Especialmente quienes criamos hijes y quienes educamos niñes y jóvenes, debemos ser responsables con nuestras palabras y nuestros silencios. Debemos conocer que existe una ley nacional de Educación Sexual Integral, la famosa ESI, y que debemos hacerla valer en la formación integral de esas personas que buscan referencias para crecer saludables y deseosas en sociedad. Una de las puntas es la información anticipada, temprana, de qué cambios atravesará cada cuerpo fisiológicamente hablando, dar cuenta de las regularidades, pero también de las particularidades; empoderar para que nadie se sienta fallade, desilusionade, miedose de sí misme y de su propio cuerpo, por creer que encaja menos o encaja mal o ni encaja en ciertas estructuras preconcebidas.

Otra de las puntas es repensar nuestra propia soberanía sobre nuestro propio cuerpo como adultes para que nuestro discurso no sea meramente un rollo racional, sino que podamos sustentar en la experiencia y el sentir eso que aconsejamos, que informamos, que enseñamos. Si le hablo a mi niñe de respetar su cuerpo y el de les demás, pero me escucha criticar a otres por sus características físicas, pues estoy haciendo cualquiera. Ese niñe tomará mi ejemplo, no lo que artificialmente digo sin creerlo del todo. No seamos políticamente correctes con quienes educamos, seamos verdaderes, genuines y aprendamos primero nosotres, transformemos la violencia y la ignorancia con que fuimos educades en algo mejor para las nuevas generaciones; no de la boca para afuera, sino del cuerpo para adentro.

Por otro lado, y en esto la ESI es una gran aliada,  es preciso que sepamos que la escucha empática y activa de las infancias no es una pérdida de tiempo, es una inversión simbólica presente y futura, es de lo que se trata el respeto a esos sujetos de derecho tal como a cualquier persona. Les niñes hoy están más abrumades que lo que nosotres estuvimos por información diversa, canales de comunicación de todo tipo, manipulación de esos contenidos con fines comerciales salvajes, etc. y nuestra compañía, guía y escucha son el pilar para que toda esa masa no les vuele la cabeza, ni les estereotipe más la existencia. Ser soberanes de nuestro cuerpo es una tarea que les adultes debemos llevar a cabo, como decía, con nuestro propio cuerpo justamente, para que nuestras niñeces lo aprendan desde sus primeros años. Está bien que hablemos, es necesario que hablemos, para algo tenemos una ley y cientos de materiales pedagógicamente aptos para cada edad que se encuentran al alcance de la mano. Exijamos a las escuelas que hagan su parte, la que legalmente les corresponde, haya o no individualidades en desacuerdo en cada institución, porque todes tenemos derecho a una educación sexual para cuidar nuestra salud integral y todes tenemos la obligación de saber cómo cuidar a les otres de nuestra comunidad.

Dónde la sangre

Finalmente, quisiera traer algo que se conversó también en el taller del último sábado: la gestión del sangrado menstrual no puede ser una cuestión privada e individual. Así como la entrega de anticonceptivos diversos es nuestro derecho, necesitamos que la entrega de opciones varias para gestionar nuestro sangrado sea cuestión de Estado. Hay pibas que no pueden ir a la escuela porque a la vergüenza que aún sigue insistiendo sobre nuestros cuerpos, gracias a la falta de información de jóvenes y adultes, se le suma la carencia de recursos económicos para comprar una toallita o lo que sea que contenga por unas horas de escuela esa sangre cayendo. Quedarse en casa por dos o tres días en vez de ir a la escuela a estudiar termina siendo la única opción. Es decir, no quedarse en casa porque  le pinta descansar esos días, sino porque no tiene con qué decidir. Invito, ya que traje esto al texto, a sumarse a la campaña de la Casa Feminista de Tres de febrero “Los productos para la gestión menstrual también son una necesidad básica”

ANEXO. MI DIARIO DE ESTE CICLO

Día 23. 21 de julio/2020: en un día o dos estaré menstruando. Hoy y en los últimos días, tengo ganas de estar sola, echada, sin mucho para hacer o sólo haciendo para mi placer. Vengo con sueño y el cuerpo cansado, muy premenstrual, aunque más paciente pues estoy de vacaciones. Tuve momentos de irritación hacia otres, tensión, ganas de no tolerar nada y poco filtro al expresarlo. Pero no soy de las que creen que estoy así, pero no es así lo que me pasa…..yo creo que estoy hipersensible en los días previos a menstruar, pero soy esa hechicera arquetípica y eso que me jode, es lo que posta me jode, pero mi razón intenta equilibrar, mediar, hacer que no estalle a tope, considerando que mi mundo es mi mundo con otres y que está bien tanto mi verdad como la verdad de quienes quiero. Mi consejo para estos días: registrar eso que nos hace saltar la térmica para analizarlo luego que la sangre haya caído.

 

Si querés info sobre el taller “Ciclar concientemente”, podés seguir la cuenta de Instagram @ciclandoando o contactar a Florencia Catania, su coordinadora: @criandoando –  florcataniaok@gmail.com – wp 1136445918

Texto: Pamela Neme Scheij

Collage: Carla Álvarez. Profesora de artes visuales, artista y mamá. Acompaña niñxs-adolescentes en aulas y espacios de taller -Taller Crisantemo-. Sus imágenes surgen como la necesidad de un grito propio y colectivo.

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