Terapia de choque 2020

En medio de los sucesos actuales, cabe abrir preguntas, movilizar inquietudes, generar interrogantes, que sólo se responderán colectivamente. Me pregunto, nos pregunto: ¿alguien se beneficia con las consecuencias de la pandemia y el aislamiento? Más allá de cómo hayan surgido, ¿se está utilizando esta serie de eventos con alguna intención en particular?

TERAPIA DE CHOQUE

La primera observación remite a un modus operandi practicado y conocido. Como expone Naomi Klein en su libro/documental “La Doctrina del Shock” [1] los principales poderes económicos y políticos del mundo nutren su hegemonía a través de periódicos impactos, crisis, shocks. Nos referimos tanto a los gobiernos como a los poderes privados, monopolios empresariales y mediáticos: el puñado de personas que hegemonizan el poder y el uso de la fuerza alrededor del mundo.

Rápidamente: la terapia de choque fue implementada, en modo encubierto (proyecto MKULTRA 1957 a 1964), por el psiquiatra Ewen Cameron, con el supuesto de que el Shock, generado a través de diversos métodos de tortura, haría que los pacientes “olvidaran” sus comportamientos indeseados y volvieran a ser “normales”. Se aplicaron: descargas eléctricas, golpes, aislamiento, asfixia y demás métodos para generar terror y confusión extrema en los individuos que formaban parte de la prueba. Cameron no pudo conseguir mejorías en los pacientes, pero sí apuntó que los mismos luego de la terapia, se volvían “más calmos y dóciles”.

Tiempo después, el economista Milton Friedman (de la Escuela de Economía de Chicago) tuvo la idea de aplicar esta terapia de choque a una escala más grande que Cameron: propuso saltar de individuos a sociedades enteras. Friedman pensó en poner en Shock a, por ejemplo, un país entero, a un pueblo con comportamientos indeseados”. Atacarlo, confundirlo y violentarlo, generar confusión y miedo para obtener “calma y docilidad”.

Friedman, quien tiempo después ganó el Premio Nobel de Economía, al igual que Cameron, también tuvo su laboratorio de prueba: Chile. Hacia principios de los ´70, el país del sur era gobernado por Salvador Allende, considerado por Estados Unidos y las potencias mundiales como un disidente marxista, una amenaza al sistema que encolumnaba al pueblo chileno con proclamas revolucionarias. En otras palabras, el escenario perfecto para Friedman.

En 1973, los Estados Unidos financiaron una figura poco conocida a esa escala en el mundo, el Golpe de Estado. Apoyando a una facción de las fuerzas armadas chilenas, asaltaron con armamento de guerra la casa de gobierno chilena, destituyendo a Allende y poniendo en su lugar a un militar: Pinochet. Comenzó así un camino de represión y persecución de opositores en Chile. Se dejó ver una figura clave en el planteo de Friedman “El Desaparecido”. La confusión y la impotencia son pilares del Shock, no saber dónde van les detenides le da más potencia al impacto. En lo económico, Chile entró en recesión, profundizándose el hambre y el empobrecimiento. Friedman en persona comandó la política económica del gobierno militar chileno, siempre cubierto por un acompañamiento mediático.

La Terapia de Choque funcionó en Chile y “domó” un pueblo agitado. A partir de entonces, comenzó a aplicarse cíclicamente en distintos puntos del mundo y siempre con idénticas prácticas. En algunos casos, fueron golpes de Estado; en otros, guerras y ocupaciones territoriales. Pero siempre con similares elementos: Shock violento – Recesión económica – Represión y persecusión policial-militar.

En muchos puntos, estos elementos se repiten hoy: un enorme shock, un estado de confusión generalizada, empobrecimiento y recrudecimiento de la represión y el control. ¿Alguna vez pensamos en no poder salir a la calle por miedo a caer presos solo por no poder demostrar lo que estamos haciendo? ¿Alguna vez imaginamos no poder ver a nuestros seres queridos? ¿Esto no ataca directamente al entramado social, nuestras relaciones, nuestra capacidad de conectarnos y organizarnos?

¿SE ESTÁ LLEVANDO LA TERAPIA DE CHOQUE A UNA ESCALA MUNDIAL?

COVID-19

Independientemente de cuál sea la realidad respecto de la enfermedad y la propagación del virus, nos preguntamos si se están utilizando los acontecimientos para profundizar y reestructurar ciertos aspectos del sistema económico político mundial. Hay teorías que hablan de que no es real la pandemia; otras dicen que sí aunque no es tan grave como se afirma, sino que es igual de grave que cualquier rebrote de una gripe pero al seguirla de cerca, nos genera esta sensación de paranoia. Otras teorías hablan de que el virus fue inventado y sembrado a propósito. Por último, la teoría oficial de que fue una mutación accidental de un virus en un murciélago chino. Sin embargo, una vez más, más allá de las causas o profundidad de la pandemia, estamos preguntándonos si estos hechos se utilizan a favor de otros objetivos.

EVENTO 201

El 18 de octubre de 2019, el Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, en asociación con el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates, llevó a cabo en Nueva York el “Evento 201”. Participaron líderes económicos y políticos de todo el mundo del sector privado y público. Un puñado de los máximos representantes de las hegemonías mundiales, un pseudo gobierno mundial. Este evento fue público y tuvo cobertura mediática mundial.

Se le planteó a este grupo un simulacro. Elles debían responder a un hipotético brote de un tipo de Coronavirus en Brasil. El virus mutaba en cerdos, pasaba a los granjeros, comenzaba a diseminarse y se iba de control generando una pandemia. Este grupo de líderes elaboró sus respuestas posibles y al final del simulacro, no lograron bajar el número de muertes de 65 millones de muertes. 

Entre sus respuestas se encontraron muchas de las medidas que se están tomando ahora, principalmente la del “control de la información”. Se dijo que Internet ya no era una plataforma, sino una emisora que debía intervenirse porque la “mala información” podía ser grave en un momento de pandemia.

NUEVO ORDEN MUNDIAL

El Shock global que estamos atravesando avanza en la idea de instaurar lo que podemos mencionar como el “Nuevo Orden Mundial”. Implica una reestructuración de nuevas reglas de juego y profundización de algunas otras, con una tendencia al mayor control sobre las poblaciones y mayor seguridad para los poderes estatuidos (públicos y privados). Algunos de los puntos de ese nuevo orden pueden mencionarse así:

Censura y control de la información. Si bien siempre está presente la censura y el velo mediático, hoy se observa una profundización del control en dos sentidos: A. La represión informativa es más intensa que nunca. B- Nunca fue tan legítima.

Reducción de población. Este pseudo gobierno mundial retoma las ideas Malthusianas que dicen que el principal problema económico mundial es la superpoblación. Esto ataca directo a los países del “tercer mundo” que son los más poblados. Claramente, esto es falso, ya que, por ejemplo, une niñe en Nueva York consume muchísimos más recursos que une niñe en Haití. Por otro lado, esta enfermedad está matando sobre todo ancianes, observades desde este punto de vista como población residual que consumen demasiados recursos con sus internaciones y medicaciones que podrían ser usados en “población activa”. 

La poblaciones sistemáticamente aisladas están en peores condiciones aún. Es el ejemplo de villas, barrios de emergencia y favelas, así como también las comunidades originarias de todo el mundo que están sufriendo aún más todo el impacto de una reclusión que crece en esta circunstancias

Digitalización del dinero y las relaciones sociales. La digitalización facilita el control. Es más fácil para un gobierno acceder a nuestras charlas en WhatsApp o Instagram, que poner un micrófono en cada casa y grabarnos. Lo mismo sucede con las transacciones económicas: las virtuales son más controlables que las que se hacen en efectivo. En China, ya se aplicaron prohibiciones en el uso del papel moneda. Esto ayuda a los gobiernos a leernos y evitar que nos organicemos o cuestionemos su poder, por ejemplo.

Cuarentenas y leyes marciales. En casi todos los países afectados se están aplicando “estados de excepción”: Estado de sitio, cuarentenas, toque de queda, etc. Todos dispositivos que permiten a los Estados reprimir sin demasiada explicación y con más amplitud y violencia.

Lo importante de esto es que se empiezan a normalizar las prácticas sosteniéndolas en el tiempo y seguro no soy el único que piensa que cuando todo esto termine, no se va a dar un paso atrás. Nunca después de los “estados de excepción” se volvió completamente atrás, fueron de a poco penetrando en nuestra cotidianidad.

Vacunaciones obligatorias. A los poderes hegemónicos no les basta con reprimirnos y saber de qué hablamos. Necesitan ingresar a nuestros cuerpos. Ya es sabido cómo controlan nuestra alimentación, como nos desnutren, cómo utilizan formas de producción que nos entregan alimentos tóxicos y sin propiedades. Ahora van por una vacunación obligatoria mundial. ¿Sabemos qué hay dentro de esa jeringa? La verdad que no. Bill Gates es uno de los inversores principales en esta campaña, sí, ese mismo que piensa que el problema de la humanidad es que somos muches.

Tanto Bill Gates (proyecto ID2020) como Google (proyecto Nightingale) vienen impulsando proyectos de implantaciones de microchips que contendrían toda nuestra información personal, identitaria, direcciones, historial clínico, etc.

Ante esta situación, es importante no consumir sin cuestionamientos la información brindada oficialmente, generar nuestras propias investigaciones, atender también a los medios alternativos, informarse realmente, pues los lazos entre los poderes económicos, políticos y mediáticos son demasiado íntimos y muchas veces la información no es imparcial.


[1] El cual creo clave para entender todo esto y esta libre en youtube, por ahora.

Texto: Juan Barallobres. Compositor y productor argentino de Ituzaingó, Buenos Aires, nacido en 1990. Desde una amplia búsqueda tímbrica y expresiva, Juan muestra su música en diversas formaciones y a través de variadas estéticas con sonoridades contemporáneas, ambientales, impresionistas, acústicas y eléctricas. “Hago música para movilizar cuerpos y mentes. Compongo para hablar del misterio de la vida y de todo lo que la rodea.”

Imagen: Jimena Totto. Soy Artista Visual y Educadora en barrios populares.
Creo en el arte como instrumento de transformación social. Y estoy convencida de que IMAGINAR NUEVAS REALIDADES, PERMITE TRANSFORMARLAS.

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