ESI: una ley de la que mucho se habla, pero poco se aplica

En la provincia de Buenos Aires, las instituciones educativas celebraron por calendario escolar la semana de la Educación Sexual Integral del 26 al 30 de agosto, en consonancia con la Ley nacional 26.150 y la Ley provincial 14.744. ¿Se puede en una semana desarrollar la ESI? ¿Qué aspectos de la misma se logran trabajar en una semana? ¿Cómo se planifica una semana de ESI en las instituciones educativas? ¿Conocemos cuál es el dispositivo más adecuado? ¿Cómo se debe y se puede trabajar en el aula? ¿Las familias sabrán que pueden acompañar en el desarrollo de la ESI? Y les niñes y adolescentes: ¿qué pensarán de la misma?

¿Qué es la ESI?

La Educación Sexual Integral (ESI) es una política pública que entiende a las personas en su desarrollo integral y, en el marco del proceso educativo, posibilita integrar perspectivas psicológicas, jurídicas, pedagógicas y éticas. En Argentina, la definición de la ESI como un derecho supuso un proceso político cuyos pilares institucionales se encuentran en la sanción de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral del año 2006. Sentó las bases de la misma como una política de Estado y un derecho de niños, niñas, adolescentes y jóvenes al establecer que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal”.

¿Cómo se aplica?

En 2008, se crearon los lineamientos curriculares que son los contenidos básicos, es decir, el piso mínimo para garantizar el derecho a la ESI a todes les estudiantes del país. De este modo, cada contenido que se dicta en las clases está integrado a los lineamientos curriculares. Esto se debe a que la ESI se aplica de acuerdo al grado madurativo de les estudiantes. Por ejemplo, para nivel inicial se trabajan los siguientes ejes:
• El reconocimiento y expresión de los sentimientos y las emociones.
• El respeto por las distintas formas de organización familiar.
• Las partes del cuerpo humano y palabras adecuadas para nombrarlas.
• La gestación y el nacimiento.
• El decir “no” cuando un contacto físico con otras personas incomoda, confunde o molesta.
• El pedir ayuda.
Para Primaria:
• Los roles sociales de mujeres y varones en la historia.
• Una mirada integral de la reproducción humana, biológica, afectiva, psicológica y social.
• Prejuicios y actitudes discriminatorias.
• Derechos vulnerados, como abuso o violencia sexual.
• Modelos corporales de los medios de comunicación y de las publicidades.
En Secundaria:
• Las infecciones de trasmisión sexual.
• Derechos vulnerados: acoso, abuso y violencia sexual, maltrato, explotación sexual y trata de personas.
• Los métodos anticonceptivos.
• La primera relación sexual, el decir “NO” frente a la presión de los pares y los modos de construcción social e histórico del ideal de belleza corporal.
• El desarrollo de capacidades para tomar decisiones y fortalecer autoestima.

La educación sexual constituye una oportunidad para que la escuela, en articulación con otros actores, fortalezca la búsqueda de respuestas eficaces a situaciones de vulneración de derechos como lo son la violencia, el abuso y el maltrato hacia niños, niñas y adolescentes, e implemente medidas de protección y reparación para atender a estos problemas. Es por ello que consideramos a la escuela como un puente entre las familias y les niñes y adolescentes donde se puedan potenciar personas, vínculos sanos y proyectos de vidas.

Por otro lado, las estadísticas nacionales dan cuenta del aumento de femicidios, noviazgos violentos, de embarazos no planificados en la adolescencia, visibilización del abuso sexual infantil, etc. Por esto, necesitamos una efectiva implementación de la ley para que niñas, niños y adolescentes puedan apropiarse de sus proyectos de vida.

Con la Ley Nacional 26.061 de niñas, niños y adolescentes, la responsabilidad de la protección de sus derechos recae en toda la comunidad, es decir: área de niñez, la justicia, las madres, los padres u otros adultos responsables. La nueva institucionalidad que la ley impulsa, convoca a diversos actores gubernamentales y no gubernamentales como garantes de los derechos desde un concepto de corresponsabilidad. Es desde este lugar que nos encantaría que la comunidad educativa de Tres de febrero (instituciones educativas, familias, niñes y adolescentes) pudieran encontrarse y exigirle al Estado nacional, a la provincia y al municipio la aplicación efectiva de la Educación Sexual Integral a través de dispositivos de acompañamiento y seguimiento a las instituciones, con referentes que guíen a les docentes y equipos directivos. Además de poder construir una especialización en ESI en el distrito que forme a especialistas.

Desde el consultorio de Salud sexual, reproductiva y no reproductiva, conformado por un equipo interdisciplinario, acompañamos a las instituciones educativas de la zona con talleres de ESI y temáticas afines, porque creemos firmemente que frente a la ausencia del Estado, nosotres podemos garantizar derechos en el territorio y acompañar a que les docentes e instituciones puedan apropiarse de la ESI.

 

Texto: Soledad Calderón. Soy Antropóloga, especialista de ESI, Orientadora en salud sexual, Doula, mamá de Carmela y gestando a Poli (a otra niña). Trabajo en el Centro Integral de Salud Sexual y Reproductiva.

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