Una muni, muchas piedras

 

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Para desandar la estética curtista, por un lado, y para reconstruir, reparar, modernizar los espacios verdes, la administración municipal de Tres de Febrero decidió invertir fuerte. Sin embargo, eso que podría sonar a broma en este contexto nacional, provincial y municipal de ajuste feroz por parte de los gobiernos contra el pueblo, también podría alentar la afirmación vecinal: “algo bueno hicieron”. Pero no. No necesariamente.

Hay una plaza que hace décadas se colma de niñxs del barrio en el que se encuentra, Ciudad Jardín, y de niñxs de diversos barrios aledaños, como Martín Coronado, Villa Bosch, Caseros, Pablo Podestá, El Palomar, etc. Plaza Almirante Plate: rodeada de árboles centenarios, de edificaciones emblemáticas, de ofertas gastronómicas y erguida sobre el disfrute de lxs infantes que la usan horas y horas en vacaciones, cada tarde luego de la jornada escolar y cada fin de semana del año.

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Quienes somos madres y padres y llevamos a esta plaza a nuestrxs hijxs nos balanceamos entre la indignación, el fastidio y el sinsentido. Nos encontramos en noviembre del año pasado con una plaza cerrada. La Municipalidad de Tres de Febrero decidió restaurar la Plaza Almirante Plate cuando estaba llegando el verano y con él, las vacaciones escolares. ¿Será que supusieron que estamos todxs en condiciones de irnos tres meses de vacaciones al mar o la montaña? Pues no, disculpen por no haber podido ahorrar lo suficiente. Este verano, más que nunca, necesitábamos una plaza.

El reclamo de lxs vecinxs para que arreglaran los juegos de esta plaza lleva años. Y se actualizaron cuando asumió la nueva Intendencia, ya que es un barrio que llevó el sello Cambiemos y se ilusionó con el “cambio”. Enviamos decenas de mensajitos a “la muni con vos”. Diego Valenzuela, el intendente, conversó cara a cara con vecinxs de la zona quienes daban cuenta del deterioro de la plaza. Y a pesar del tiempo y de la repetición del pedido, sólo pasaron empleadxs a pintar juegos rotos atados con alambres (estoy siendo literal); a llevarse juegos de madera agujereados, deshabilitando casi por completo el sector para niñxs pequeñxs; sacaron y tiraron plantas, para plantar otras plantas (raro, ¿no?), sembraron pasto, lo regaron y lo abandonaron. Y así. Decisiones más improvisadas que proyectadas, más parecidas a una mala dirección del dinero de la gente que a un beneficio real para ésta.

20190214_165021Decía antes: en noviembre nos cerraron Plaza Plate, por sectores, y aún hoy, ya febrero, así continúa. O usamos esta parte o usamos aquella. Podríamos hacer un ranking de malas decisiones, de improvisaciones, de uso del dinero público sin planificación profesional y sin sentido común. Bueno, haremos el ranking, aunque con la duda de los puestos porque todo nos parece un mal chiste de verano.

1.- Plaza Plate es semicerrada por 4 o 5 meses justo en vacaciones de verano.

2.- El suelo de arena, rellenado un tiempo atrás, es tapado por piedritas, grises, miles. De esas que hacen que vos y tus hijxs deban sacarse el calzado unas 30 veces por hora. Piedritas que raspan al caer las rodillas al piso. Piedritas que lxs más chicxs pretenden meterse en la boca y lxs más grandes revolean al aire con peligro de todos los ojos. Piedritas que no permiten avanzar a los carros de bebés. Y que encierran la mugre que el viento trae y que mucha gente no piensa en tirar al tacho.

3.- Los grandes canteros que rodean ambos sectores de juegos, cuyo pasto data de la última primavera, ése que ya nombré, una vez verde y radiante, son cubiertos de paja, cortezas, una serie de materiales naturales y cascotes que funcionan como un recibidor de basura y un hogar placentero para reproducir insectos variados.

4.- En cuanto al embellecimiento pictórico, juegos y mástiles, bordes de la plaza y demás, en bordó, blanco, gris y verde Vidal, quedan hermosos. Aunque es una pena que tanto dinero en pintura ya se esté cayendo a pedazos, cuando ni dos meses pasaron (hay trozos de pintura caídos entre las miles de piedritas). Y que hayan omitido, a centímetros de los caños pintados, las roturas peligrosas de chapas y maderas; con las cuales, por ejemplo mi propia hija, se rajó la piel y tuvo que aplicarse la vacuna antitetánica.

5.- Se cambian las tablas de las hamacas, por unas nuevas, preciosas, barnizadas. El problema: caen hacia un lado u otro, por falta de un triángulo bien pensado o un tope necesario para que lxs chicxs no se deslicen al subirse y al hamacarse con envión. Pobre mi hija, nuevamente, como ejemplo de cualquier niñx en Plaza Plate: antes podía subirse de manera autónoma a esas hamacas, ya no, porque se desliza y se cae.

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6.- ¡Pintaron los mástiles! Se olvidaron la bandera nacional.

7.- La funcionalidad de los bancos internos, es decir, de aquellos bancos en que lxs acompañantes de lxs niñxs podían sentarse a matear para observar su juego, cuidarlos y compartir la tarde, ya son sólo un recuerdo. O te vas del lado externo de la plaza, o a la parte de juegos para pequeñxs cuando ésta se habilite, o te sentás en el borde de los canteros. Abuelxs, abstenerse. O llevarse la banqueta de casa.

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8.- La modernización podría traer consideración e inclusión. Sigue sin haber juegos para ñinxs con capacidades motoras especiales. Todxs lxs niñxs quieren jugar.

9.- Este ranking no es tan lapidario. La iluminación led en el interior de la plaza es un gran acierto, así como los juegos para pequeños aún enfundados en nylon, que esperemos usar antes de que el invierno acorte las jornadas afuera. Los espacios al aire libre son indispensables para nuestrxs niñxs y toda la familia, porque queremos una vida sana, mucho encuentro en comunidad y una infancia de aventuras colectivas. Bueno, y porque no nos alcanza para ir al cine.

Más allá de la ironía, esperemos que no se use más nuestra esperanza y nuestro dinero para hacer obras de selfie y no obras funcionales, bellas y duraderas.

 

 

Texto y fotografías: Pamela Neme Scheij. Integrante del equipo coordinador de El Tresdé, licenciada y profesora de Letras, docente, poeta, madre, compañera y feminista.

4 comentarios sobre “Una muni, muchas piedras

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  1. Sin entrar en posturas políticas ni culturales ni de genero, coincido con lo expuesto por la Sra. Pamela. Es muy lamentable como se malgasta nuestra plata en obras mal planificadas y mal terminadas que ya se nota que en poco tiempo deberán ser modificadas o reparadas.

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  2. Coincido en todo. Las hamacas ademas de caerse ¡estan altisimas! Los niños no pueden subir por si mismos! Un dia pase y baje del auto exclusivamente para pedirle a uno de los obreros que lijaba el tobogan, que por favor corten los sobrantes de los tornillos que sobresalen debajo de los toboganes a la altura de las cabezas de los niños. Ilusa fui, nunca los cortaron.
    Las piedritas son insoportables, ya no podemos venir en crocs, ni ojotas y obvio descalzos no pueden estar. En verano con medias y zapatillas a la plaza, ridiculo.
    El mundo del reves.
    Era facil venir unos meses antes y hablar con las familias que usan la plaza, preguntarles qué necesitaban, que dejarian, que mejorarian. Pero no.
    Una oportunidad perdida.
    Lamentable.

    Le gusta a 1 persona

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