Algunas reflexiones sobre la Democracia – Parte VIII ¿Y 2019?

WhatsApp Image 2018-12-28 at 6.07.27 PM(1)
¿Quién dijo que todo está perdido?

Es posible que quien tuvo el privilegio de comunicarse con ustedes a través de esta serie de artículos sobre la Democracia y sus Promesas Incumplidas, haya pecado de pesimista al presentar un panorama demasiado oscuro sobre el tema que hemos analizado durante los últimos meses. Si así lo piensan, debo aclararles que no se trata de optimismo o pesimismo, sino de una real toma de conciencia. Las cuestiones que hemos tratado se suceden cotidianamente y nos pasan por al lado en todo momento. Es tal la naturalización de lo que no funciona correctamente que habitualmente lo tomamos como lo que hay y no podrá modificarse.

Sin embargo y pese a todo lo expuesto, el estado de situación existente no indica que se avecine una catástrofe. La supervivencia del sistema democrático no corre peligro por el momento; es más, la historia reciente demuestra que cada vez más sistemas autoritarios van quedando en el olvido.

“(…) mi conclusión es la de que las promesas incumplidas (…) no tienen la entidad suficiente como para <<transformar>> un régimen democrático en otro autocrático.” (Bobbio, p.46) Según nuestro autor de cabecera, “no ha decaído en modo alguno el contenido mínimo del Estado democrático: garantía de los principales derechos de libertad, existencia de más partidos en competencia entre sí, elecciones periódicas mediante sufragio universal, decisiones colectivas o pactadas, o tomadas en base al principio de la mayoría…” (Bobbio, p.46)

Si hacemos un paneo a nivel mundial, encontraremos democracias más sólidas o menos sólidas, más vulnerables o más invulnerables; los grados de aproximación al modelo ideal son diversos, pero ni siquiera la más alejada del modelo puede ser, en modo alguno, confundida con un Estado autocrático y mucho menos, con un Estado totalitario.

Pero…a no dormirse en los laureles.  Es fundamental que se cultiven valores tendientes a reforzar y desarrollar las bondades del sistema, eliminando paulatinamente las falencias que lo oscurecen.

  • Es preciso contar con ciudadanxs activxs, autónomxs, críticxs, con ideales. Cada vez menos tendríamos que escuchar frases como “no entiendo nada de esto” o “esto no es asunto más que de lxs políticxs”. No es verdad que ya no existen las ideologías, esta afirmación es sólo funcional a aquellxs que no quieren ciudadanxs que se jueguen por un ideal y alcen su voz.
  • A la vez y, en conexión con el punto anterior, cultivar la tolerancia evitando los fanatismos. La ciega creencia en la propia verdad realmente no contribuye al entendimiento entre partes. Lxs adversarixs se convierten en enemigxs recurriendo a métodos violentos.
  • Otra conexión con el punto anterior: cultivar la no violencia. La democracia incluye técnicas de convivencia cuyo objeto es el de resolver los conflictos sociales sin recurrir a la violencia sistemática. Estos métodos contribuyen a que el enemigx se convierta en adversarix.
  • Es ideal una renovación gradual de la sociedad a través del libre debate de las ideas y el cambio de mentalidades y del modo de vivir: sólo la democracia permite la formación y la expansión de las revoluciones silenciosas, como ha ocurrido en estos últimos años con la transformación de la relación entre los sexos, que tal vez sea la mayor revolución de nuestros tiempos.
  • Por último, el ideal de la hermandad. Gran parte de la historia humana está hecha de luchas fratricidas. El régimen democrático, para perdurar, debe convertirse en una costumbre. Pero difícilmente podrá suceder en tanto y en cuanto no se reconozca la hermandad que une a todos los hombres en un destino común.

WhatsApp Image 2018-12-28 at 6.07.27 PM

Hasta aquí llegamos con estas Reflexiones sobre la Democracia. Como siempre, les dejo el material para analizar nuestra realidad cercana. ¿Cuántas de las reglas básicas del sistema se cumplen en nuestro país? ¿Qué tipo de ciudadanxs somos y qué necesitamos mejorar para que nuestra democracia crezca y se desarrolle? ¿Somos conscientes del destino común a alcanzar y de la necesaria hermandad entre nosotrxs, sin por eso dejar de lado nuestros ideales?

El 2018 está llegando a su fin. Año durísimo, tercero de la estratagema neoliberal. Años signados por una tremenda redistribución regresiva de los ingresos; tarifas públicas de primer mundo pero estándares de vida que rayan con la indigencia; justicia “independiente” según si favorece o no a las pretensiones oficiales; el F.M.I. que asume nuestra soberanía descaradamente; un feroz endeudamiento externo que asciende a 250 mil millones de dólares utilizado en su mayoría para abastecer la fuga libre de capitales hacia el extranjero, dejando una verdadera “pesada herencia” para varias generaciones futuras; corridas cambiarias; descenso abrupto del poder adquisitivo; galopante inflación con recesión económica; muerte anunciada de la industria nacional con apertura indiscriminada a los productos importados; distintas varas para medir la corrupción ajena y la propia; aumentos salariales por debajo de la inflación; criminalización de la protesta social; utilización de los antes “sagrados” fondos del Anses para paliar el déficit fiscal; opositores políticos bajo “prisión preventiva” sin pruebas fehacientes ni sentencias firmes; dineros enterrados que no aparecen por ningún lado y empresas off shore a nombre de funcionarios oficiales de las que no se habla; etc. etc. etc.

Podría continuar, pero sería un párrafo infinito.

Año electoral el que nos espera. A estar preparados para todo el bombardeo mediático que se lanzará sobre la sociedad a fin de lograr una reelección cada vez más lejana. Si como sociedad tenemos un mínimo de lucidez y de memoria, lograremos de una vez por todas deshacernos de esta pesadilla.

Aquí estaremos en el intento de apuntalar esa memoria tan necesaria, alimentando el pensamiento crítico y contrarrestando la formación forzada de “sentido común” que emana de la agenda mediática de los grupos concentrados.

Nos hicieron creer que antes nos habían hecho creer que podíamos vivir mejor.

Nos mintieron…realmente vivíamos mejor.

Y, como no todo está perdido, es hora de ofrecer el corazón.

 

Texto: Fabián Pagani

Fotografías: Sebastián Miquel

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s