La Universidad de nuestros días y los desafíos abiertos en el gobierno de Cambiemos

UNICABA
UNICABA – Foto de Página 12

En agosto del año corriente, en la versión online de Le Monde Diplomatique republicaron una nota de Martín Mangas[1] sobre inversión educativa en el nivel universitario en los últimos años. Según el autor, durante la década kirchnerista se mantuvo una política de mayor inversión en este nivel, visualizado concretamente en la creación de dieciocho universidades y de mayores asignaciones presupuestarias, acompañada de una política salarial muy favorable. En este sentido, nos permite ver la evolución de la inversión universitaria en relación al PBI desde el retorno de la democracia. “En 1985 se destinaba el 0,45% del PIB, en 1995 el 0,57%, en 2004 el 0,69% y en 2015 alcanzó el 1,32%”. Además, en términos legislativos, se contó con la modificación de la alarmante Ley de Educación Superior para prohibir taxativamente el arancelamiento, destacando a la educación como bien público social y derecho humano universal[2].

Ante las posturas sostenidas desde algunos sectores sobre un supuesto gasto “pro-ricos” en la educación superior, vislumbradas claramente en la idea de la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal en torno a que “nadie que nace en la pobreza hoy llega a la universidad”, el autor retoma algunos trabajos académicos que sirven para discutir este argumento. En este sentido, destaca que en un trabajo de Leonardo Gasparini  realizado con datos de 1992 y publicado en 1999, “se muestra que el quintil más pobre participaba en un 8,5% del gasto en educación superior y el más rico, en un 38,4%”; en otro trabajo de 2010, Jorge Gaggero y Darío Rossignolo, encontraron que “el primer quintil participó en el 13% y el quinto en el 25,1%”; con datos del año 2014, el autor que citamos en conjunto con Alejandro López Accotto y Carlos Martínez encontraron que “el primer quintil participó en el 15,1% y el quinto en un 21,1%”; obteniendo finalmente como resultado que “el cambio en la participación del quintil más pobre cuenta con un crecimiento de más del 70%”.

Otro dato interesante referido a la política de construir universidades en zonas históricamente más vulneradas como el conurbano bonaerense se encuentra en el pasaje de un 6,3% de personas que contaban con estudios universitarios en 2001 a un 11,9% en 2010, obteniendo las mayores variaciones “en distritos del segundo y tercer cordón (Malvinas Argentinas, Moreno, José C. Paz, Merlo y Florencio Varela)”.

Habiendo hecho este repaso, podemos observar un giro en la política universitaria bien representada en un nuevo trabajo del autor, publicado en La Rosa de Cobre[3]. Observando el Presupuesto universitario aprobado para 2019, podemos vislumbrar el recorte que tenemos lxs universitarixs para afrontar. Concretamente, el Consejo Interuniversitario Anual, había exigido como partida presupuestaria para 2019 unos “$128.000 millones para transferir de forma directa a las universidades”, de los cuales se propone asignar unos $121.952 millones (p. 10-11).

“Si consideramos el monto aprobado en la ley del año 2018, el incremento nominal para 2019 es de tan solo el 29,75%. En términos reales, con una inflación en este ejercicio (…) de al menos el 42%, ese porcentaje equivale a una caída real del 9,5% en los fondos para las universidades”. Este escenario es menos grave si se lo compara con el aumento nulo, es decir de un 0% si ese porcentaje existiera, de otros programas dependientes de la Secretaría de Políticas Universitarias. El ejemplo más alarmante que arroja es el de la Universidad Nacional Chaco Austral a la cual se le ha otorgado cero incremento. En otros casos, los aumentos representan un porcentaje que apenas serviría para cubrir el incremento paritario de 2018, sin poder correrse de un límite muy marcado en el resto de los gastos de funcionamiento (p. 11 y 12).

Tiempo Argentino
UNRN – Foto de Tiempo Argentino
Repasando las noticias

El retroceso en el gasto en el nivel universitario además de representar un desafío en sí mismo para pensar los nuevos límites de las universidades, es sólo una de las políticas que afectan particularmente a la sociedad en estos tiempos de cambio. Como sabemos, 2018 es el año en que celebramos el centenario de la Reforma Universitaria que estalló en Córdoba, que contó con lxs estudiantes como motor de cambio en la lucha por una universidad democrática y más inclusiva, difundiendo ideales de izquierda latinoamericana y antiimperialista. La bien lograda autonomía universitaria ha sido interrumpida una cantidad de veces (ocho, más precisamente, siendo la primera con el golpe de Uriburu en 1930 y la última en 1976 con la última dictadura cívico militar) en contextos autoritarios y de transición política. Aunque con la consolidación del sistema democrático –al menos en términos electorales- parecieran alejarse estos fantasmas, hace unos años venimos amaneciendo con noticias de violación a la autonomía universitaria cada vez más frecuentes, vinculadas con el ingreso de fuerzas de seguridad en las instituciones. En una primera revisión encontramos que ha sucedido en: Jujuy (UNJu), San Juan (UNSJ), Lomas de Zamora (UNLZ), Mar del Plata (UNMdP), Tres de Febrero (UNTREF), San Martín (UNSAM) y acaso el hecho más grave y reciente en Río Negro (UNRN) en que ingresó la Gendarmería Nacional “con un operativo que incluyó balas de goma, gases lacrimógenos, más de 15 móviles y un camión hidrante” para desalojar a lxs alumnxs que reclamaban por el recorte presupuestario[4].

Otro desconocimiento de la tradición reformista viene dado por la reciente aprobación de la UniCABA, ejecutada por la bancada de Vamos Juntos (PRO y UCR) y votada en contra por el resto de lxs legisladorxs, con una represión brutal afuera de la Legislatura Porteña. Según Martín Echenique[5], con el proyecto aprobado se habilitó el vaciamiento “por goteo” de los 29 profesorados que existen en la Ciudad de Buenos Aires –en un primer proyecto se pretendían cerrar-, que a su vez cuentan con cogobierno, un legado reformista censurado por la UniCABA al no garantizar la participación de docentes, estudiantes, graduadxs y no docentes en el gobierno de la institución. Los profesorados que se mantienen a través de la lucha docente y estudiantil deberán trabajar vinculados con la nueva institución de carácter “provincial”, además de ser evaluados por una agencia que se creará bajo estos fines para comenzar a controlar mejor los institutos de profesorado. Otro punto controversial está dado por haber elaborado –y aprobado- un proyecto que no contemplaba la participación y la voz docente, cuando es a la población que afecta, entre otras cuestiones.

terrenos UNSAM - zona Norte visión
UNSAM – Foto Zona Norte Visión
Retomando a la UNSAM

En una nota previa publicada en El tresdé [6], celebrábamos que aun en el contexto de protesta de las universidades por los recortes, parecía que a través de la lucha de estudiantes y docentes se había logrado dar marcha atrás con la privatización de terrenos de la UNSAM, según habían anunciado las autoridades y gremios estudiantiles. Tiempo después, a partir de la consulta al Jefe de Gabinete Marcos Peña por parte de Leonardo Grosso, diputado y compañero de la escuela de Política y Gobierno,  se desmintió la noticia de la marcha atrás y descubrimos que la decisión por parte de la AABE de entregar los terrenos a la empresa Nuevo Central Argentino –que viene funcionando en Colegiales, de donde se retiran para realizar negocios inmobiliarios- continua en vigencia.

En conclusión, nos encontramos ante un escenario regresivo para la comunidad universitaria y, si nos atenemos a los indicadores socioeconómicos recientes, para la sociedad en general. Queda pendiente la elaboración de trabajos académicos más exhaustivos que sistematicen los datos sobre la política universitaria en la era de Cambiemos. En esta nota, buscamos retomar los pequeños grandes aportes realizados por trabajadores del ámbito educativo.

 

[1] Profesor de la Universidad Nacional de General Sarmiento. Especialista en política fiscal y administración financiera gubernamental. Asesor de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos aires y de gobiernos provinciales y municipales. Ex Secretario de Administración de la UNGS). Nota: https://www.eldiplo.org/notas-web/mas-recursos-y-mejor-distribuidos/

[2] Cabe resaltar, para comprender también el escenario actual a la luz de la historia reciente, que cuando se votó la modificación de la Ley en 2013 en Diputados, los únicos legisladores en la Cámara Baja que se opusieron fueron los de la bancada del PRO, quienes habrían adelantado que tampoco se votaría favorablemente en el Senado. http://www.telam.com.ar/notas/201511/126676-promulgan-ley-gratuidad-universidad.html

[3] Revista gremial de Adiungs. Ver: http://adiungs.org.ar/?p=3703

[4] https://notasperiodismopopular.com.ar/2018/12/10/rio-negro-gendarmeria-irrumpio-universidad-desalojo-estudiantes/

[5] Doctor en Ciencias de la Educación de la UNLP Ver nota: https://www.pagina12.com.ar/157332-reflexiones-sobre-la-uni-caba

[6] https://eltresde.com/2018/09/11/universidad-en-crisis-fin-del-conflicto/

 

Texto: Florencia Romero

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