Madre no hay una sola

Maternar en tribu: crónica de un encuentro

“Para maternar, hay que sentirse maternada”. No recuerdo cuándo fue la primera vez que escuché esa frase en mi primer embarazo y no la entendí del todo hasta que nació mi hijo, que esas palabras se me hicieron carne.

Durante esos 9 meses, hace más de 5 años, leí todo lo que pude sobre embarazo, parto y crianza. Participé en talleres, ronda de embarazadas, cursos y encuentros de los que me enteraba, allá iba.

Comencé, a los 4 meses de gestación, a participar de una ronda de embarazadas. Semanalmente, nos juntábamos a informarnos y compartir sentires y vivencias de este mágico proceso. Las coordinadora y mis compañeras me ayudaron a encontrar mi propia voz, mi propio deseo y a confiar en mí, en él, en mi hijo.

Cuando nació D.,  las rondas se transformaron en un grupo de crianza y se fueron sumando más madres con sus pequeñxs hijxs. Así, todos los lunes a la tarde, era mi momento, mi lugar donde me sentía segura, empoderada y no juzgada por mis pares, sólo escuchada y querida; que era justamente lo que necesitaba en ese puerperio inmediato. Hoy en día, nos seguimos viendo con regularidad. Llegaron lxs segundxs hijxs y seguimos compartiendo juntas su crianza.

Con mi segundo embarazo, ya no tenía tanto tiempo libre para participar de tantas cosas, aunque sí las creía necesarias. En lo concreto, tenía un pequeño que me reclamaba su atención y me pedía armar legos e ir a la plaza; así que me las ingenié para ir a algunos encuentros en la Maternidad Estela de Carlotto, ya que sabía, por experiencia, lo bueno que es transitar el embarazo perteneciendo a un grupo, escuchando y compartiendo experiencias y miedos.

Después del nacimiento de mi segunda hija, me di cuenta de varias cosas: una era que había subestimado el puerperio, porque como ya había atravesado uno, pensé que lo tenía todo sabido. Gran error. Necesitaba tribu, pero tribu de mamás con bebés recién nacidos, que estuvieran pasando por lo mismo que yo en el mismo momento. Es altamente enriquecedor pertenecer a un grupo con inquietudes y dudas similares, donde si bien está bueno brindar información, además es vital nutrirse de las vivencias de las otras mujeres.

También, luego de transcurridos algunos meses, decidí formalmente transformarme en doula (mujer que sirve), acompañar a otras mujeres en el camino del embarazo, parto y puerperio. Ya había douleado de manera informal a amigas y amigas de amigas y es un rol que me encanta, porque acompaño a la mujer a encontrar su propia voz o su poder interior que, a veces, la vida cotidiana nos lo hace olvidar.

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Maternar es político

Los grupos de crianza, por otro lado, ayudan y apoyan a empoderarte. El grupo refuerza tu autoestima y tu bien hacer. Muchas veces, la maternidad y crianza de lxs hijxs es un terreno donde todxs se sienten con derecho a opinar y, sin querer, sobre todo en el puerperio inmediato, nos inundan de culpas y dudas. El pertenecer te da confianza, te ayuda a escuchar tu propia voz.

Participar de grupos de crianza o rondas de embarazadas ayuda a transitar de manera más segura la maternidad. No sólo son espacios donde circula información importante, más fiable que en los medios de comunicación o en la voz sobreautorizada de un/x médicx, también son círculos para sentirte segura y confiada con las decisiones que tomás y escuchada por tus pares.

Otro beneficio: potenciás inevitablemente la sororidad femenina, contrarrestando la idea que nos quieren hacer creer acerca de que las mujeres competimos por el machito de turno, sin tener empatía y respeto por nuestras pares.

En Tres de febrero, por suerte, contamos con diversos grupos para acompañar los procesos de embarazo, parto, puerperio y crianza, que van madurando al ritmo de su demanda creciente.

Te paso data concreta sobre algunos de ellos y sus páginas de Facebook e Instagram:

*Criando Ando – Ronda de embarazadas y grupo de crianza, en Altos de Podestá, coordinado por Florcin Catania; Fb Florcin Catania /Inst @criandoando

*Espacio Semilla – Grupo de embarazadas y crianza, en Villa Bosch, coordinado por Popi Starosiliz; Fb Yoga Espacio Semilla

*Embebadas – Grupo de embarazadas y crianza, en Ciudad Jardín, coordinado por Vanesa Calderón; Fb Embebadas Grupo de crianza/ Inst Embebadas

Cada uno tiene su impronta y todos son un sostén espectacular para transitar esta etapa vital en la vida de cada mujer y, por ende, de cada familia.

Por Florcin Catania

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